Miguel
Angel Russo Lovera nació y vive en la Ciudad de Córdoba, Argentina. Arquitecto
y docente en lenguas, escribe desde 1980 y sus trabajos han merecido en
general excelentes conceptos por parte de los intelectuales de la literatura
en Córdoba.
Entre otros galardones, obtuvo el 1° Premio de la Sociedad Argentina de
Escritores – Cba. en el Género Cuento en 1996 y el 2°
Premio en el mismo género en 1997. En el año 2000 le fue
otorgado el Fondo Estímulo de la Municipalidad de Córdoba
para la publicación de su obra PLACERES EXTRAÑOS.
Entre sus obras (éditas e inéditas) se destacan:
“De faros y brumas” – Cuentaforismos*, “Placeres extraños”
– Cuentos, “Ezequiel y el Ángel” – Novela,
“Crónica de la Rebelión Opaca” – Novela,
“Los aprendices de la eternidad” – Novela, “Al
calor de los Instintos” – Cuentos, “El llamador de la
verdad” – Cuentaforismos*, “Vuelan, Sancho” –
Cuentaforismos*, “Las profesías de Arsoverus” –
Inclasificable (por su estructura narrativa) • Cuentaforismos: textos así llamados por el autor,
ya que combinan la brevedad de la reflexión con elementos narrativos.
En el libro LOS QUE PINTAN LA ALDEA, un exhaustivo estudio realizado por
las Licenciadas en Letras Susana Chas y Gabriela Boldini (Universidad
Nacional de Córdoba) sobre el desarrollo de la novela en Córdoba
entre los años 1980 y 2003, las autoras dicen sobre “PLACERES
EXTRAÑOS” (que incluye varios trabajos de Miguel Angel Russo
Lovera ganadores del 1° Premio de la Sociedad Argentina de Escritores
- Córdoba en 1996):
“ Una serie de relatos en donde se abordan temáticas diversas parece
conformar esta “apología” de “placeres extraños”
que vivencian en forma íntima, a veces, inconscientemente, cada
ser humano. La liberación, el ansia de poder, el erotismo, la idolatría,
entre otros...”
“La representación de estos “deseos” se patentiza a través
de la construcción de atmósferas de “extrañamiento”
y experiencias oníricas que vivencian cada uno de los personajes
de estos relatos. Se quiebran fronteras temporales, espaciales y lo fantástico
no se perfila como una entidad que “quebranta” y desestabiliza
el orden de lo real”.
“Símbolos borgeanos, tales como el espejo, permiten la apertura hacia nuevas realidades;
espacios diferentes que se delinean como proyecciones “invertidas”
de una realidad soñada, ideal”.
“Russo Lovera parece recordarnos una vez más, que los “placeres
extraños” pueden ser concebidos a partir del “deseo”;
una forma de placer que nos permite imaginarnos “diferentes”,
asumiendo identidades disímiles, a veces grotescas o esperpénticas
y proyectarnos desde la ficción (también desde la escritura)
a la constitución de singulares, nuevas y diversas realidades...”
Ofrecemos en este espacio dos de los cuentos incluidos en PLACERES EXTRAÑOS:
“Liberación” y “Memorias”.
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